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MADRE A TI ME DEBO Y POR TI MORIRE
Por Fausto Frómetas Rodríguez
Estas son palabras que van más allá del decursar del
tiempo, con el paso de los días, los años y los siglos.
Palabras que han cruzado ríos, mares y generaciones
enteras. Palabras inmortales que han tenido el brillar
del sol y las estrellas como únicos testigos del viajar
por los días y las noches de nuestros prestigiosos
campos y heroicas ciudades.
Decir madre es amor, ternura, transparencia y un sentir
infinito a la dignidad, esperanza, un amar sin límites y
sin fronteras. Una entrega total a la Patria, a la
humildad, estar dispuesto siempre al mayor sacrificio.
Madre es el reconocimiento a la mujer, al hombre, a la
hermandad; pensar y actuar siempre en su nombre, como
diciendo: a ti me debo y por ti moriré
Madre pensar en es como retroceder en el tiempo, revivir
a Mariana, Adriana del Castillo, Luz Vázquez Z y otras
tantas que son estirpes de cubanas y mambisas, que nos
dejaron lo más preciado de sus vidas, sus ansias de
libertadoras, su amor patrio. Parece estar oyendo en el
canto de sus machetes nuestro himno nacional, silbando
al viento al pasar por nuestra bandera a la vos de
nuestro Apóstol cuando dijo: “Patria es humanidad”
Madre hoy en tu día llevo en mis entrañas un volcán de
ideas, sonrojadas por la lava de mis pensamientos y
enardecidos por un manantial, el manantial de mi
sangre.
En un día como hoy siento el deber y la necesidad de
amarte hasta más
allá de mi muerte; muerte que no será en vano si he
sabido luchar y morir por ti. Cada día veo más cerca
nuestra verdadera libertad y ese día tú estarás junto a
mí, celebrando el final de esta farsa. No importa el
tiempo que haya que esperar para lograrlo, porque ha ti
me debo y por ti moriré.
Nota: Palabras de Fausto Frómetas en recordación a su
madre y reconocimiento a todas las mujeres cubanas por
el día de las madres. |